En 2025, la ciudad de San Vicente llevó a cabo un ambicioso proyecto sanitario que buscaba abordar las necesidades médicas de los niños y adolescentes. Tras un año de intensa actividad, se realizaron treinta jornadas sanitarias en distintos barrios de la ciudad, con el objetivo de brindar atención preventiva y curativa a esta población vulnerable.
La estrategia desplegada permitió llegar a lugares distantes y ofrecer asistencia médica a quienes más la necesitaban. Los operativos sanitarios fueron un éxito al lograr atender a una gran cantidad de menores con problemas de salud diversificados, desde infecciones leves hasta condiciones más complejas.
El impacto en la comunidad fue notable. Al tener acceso a atención sanitaria de calidad, los niños y adolescentes de San Vicente mejoraron significativamente su calidad de vida. La morbilidad en este grupo etario objetivo también disminuyó, lo que refleja un avance importante en términos de salud pública.